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sábado, 4 de junio de 2011

La hormona de crecimiento bovino. (via Semillas y Salud)

Genial entrada encontrada en el blog de Semillas y Salud
Extracto del documental “La Corporación” en el que habla del desarrollo de la química desde los años 1940, la aparición del DDT, pesticida que fué prohibido por su alta toxicidad, y la aparición de la hormona de crecimiento bovino de Monsanto. Un producto para aumentar la cantidad de leche de las vacas, que las hace sufrir, provocándole enfermedades y que como consecuencia, la leche es de peor calidad, con gran cantidad de bacterias, y otras cosas que es mejor no escribir.

En Estados Unidos fué aprobada, por la presión de la empresa que la promociona, ha ocultado los documentos que exponen los serios daños a los animales. En Canadá fué rechazada y afortunadamente en Europa está prohibida.

El equipo directivo de esa empresa es plenamente consciente de que se producen estos daños, y que puede ser perjudicial para la salud humana. Esto se llama crimen contra la humanidad, contra la salud de la humanidad. Lo mires por donde lo mires. Y es la misma empresa que está presionando para colocar a personas afines a sus intereses a la cabeza de los organismo reguladores de transgénicos para que aprueben sus productos modificados genéticamente. Como comentaba en un artículo anterior, recientemente José Bove Eurodiputado (Ecología Europa), y Vicepresidente de la Comisión de Agricultura del Parlamento Europeo reveló que la presidenta de la junta directiva de la EFSA, Diana Banati, era igualmente la presidenta de la junta directiva del ILSI, uno de los mayores lobbies en promoción de los OMGs (transgénicos).

Extracto del documental “La Corporación”: Sobre químicos y la hormona de crecimiento bovino. (9 minutos)

 




La humanidad por su propio beneficio debería evitar este tipo de crímenes, esta empresa debería someterse a estudios exhaustivos por parte de las autoridades de salud; pero claro, si tienes tanto dinero como para financiar las campañas electorales más caras de los presidentes de Estados Unidos, y puedes pagar para poner en los puestos directivos de las autoridades de salud, a científicos que no investiguen…

Ante la información que vamos viendo es normal que un colega de la investigadora Irina Ermakova, le comentara, cuando ella descubrió que la soja transgénica causaba esterilidad y alta mortalidad infantil, y fué fuertemente presionada y atacada y ningún organismo se propuso realizar la sencilla investigación que ella realizó, … que “quizás la soja OMG soluciona el problema de la superpoblación”. ¿Qué quiere esto decir? ¿Qué hay un plan eugenista?

Os pongo un documento escrito de 3 páginas de ETC Group (grupo de investigación) sobre la hormona de crecimiento bovina. Aquí.

Después de toda esta información: os comparto que no es mi intención generar desasosiego, se trata de evitar que todos estos productos lleguen a la cadena alimenticia, si están, evitarlos al máximo, ayudar a otros a evitarlos y mantener una actitud coherente que es una de las bases para tener Salud.

No olvidemos que aquellos que llevan a los hombres a la esclavitud, ellos mismos van a la esclavitud. Así que no estoy para juzgarlos, pero es obvio que hay que señalarlo.

Entre todos podemos crear un modo de funcionar más justo en el que la base de nuestras relaciones sea el respeto. El respeto a todos los seres, eso sería lo más acorde con la fuerza que vibra desde lo profundo de cada átomo del universo.

Un saludo.

via Semillas y Salud

jueves, 19 de mayo de 2011

Zombiland: La muerte de la semilla (Otro lobby del Gobierno)







Con 13 votos a favor (de la derecha y uno de la Concertación), 5 en contra y 6 abstenciones, el Senado de Chile aprobó el 11 de mayo el Convenio Upov 91 que impedirá a los campesinos guardar la semilla y extenderá el tiempo de vigencia de los derechos y garantías de las transnacionales que vendan semillas híbridas y transgénicas en el país.

El senador Eugenio Tuma (Araucanía, PPD) se unió a los sepultureros de la agricultura campesina, que aportaron nichos marca UDI y RN, mientras Ximena Rincón (Maule) y Jorge Pizarro (Coquimbo), ambos del PDC junto a José Antonio Gómez (Antofagasta, PR), Alejandro Navarro (BioBio, MAS), y Jaime Quintana (Araucanía, PPD) rechazaron decididamente la iniciativa.

Ximena Rincón fundamentó su voto expresando que serán los campesinos chilenos quienes pagarán el costo de la adhesión a este convenio. Argumentó que antes de votar, debió haberse debatido la Ley sobre Derechos de Obtentores Vegetales que deroga la ley Nº 19.342 por la cual se creó en Chile el registro de especies vegetales. Mediante esa ley, el país firmó la versión anterior de este convenio, cuyos términos eran menos lesivos para la agricultura.

La protección a la que se refiere el convenio es el pago de una suerte de patente, el llamado “derecho de obtentor”, por la compra de semilla campesina registrada por las trasnacionales semilleras luego de ser manipulada genéticamente.

La votación tuvo lugar en medio de un ambiente callejero de rechazo generalizado a la aprobación del proyecto Hidroaysén que puso en relieve el carácter depredador del modelo chileno de negocios y “desarrollo”, ahora refrendado por esta nueva decisión legislativa. El Senado y el gobierno de Chile marcan inequívocamente su postura de alianza con las transnacionales y de entrega del patrimonio del país.

INDIGNACIÓN CAMPESINA E INDÍGENA

La Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas (Anamuri) y Terram, invitadas a expresar su opinión ante el Senado, habían mostrado ante la Comisión de Agricultura su repudio a esta iniciativa. El año 2010 en la Cámara de Diputados, Anamuri, Ranquil, los productores orgánicos, el obispo de Aysén, Rapal, la Alianza por una Mejor Calidad de Vida, Grain, Olca, y diversas organizaciones regionales y locales ya habían expuesto su rechazo a este convenio y al proyecto de ley de obtentores.

Por su parte, el mismo día de esta votación, la Red Legislativa Indígena y de Políticas Públicas exigió en carta dirigida al Presidente del Senado Guido Girardi, ser escuchada, dado que se omitió la consulta a los pueblos indígenas estipulada en el Convenio 169. La agrupación cree que “esta es la usurpación que quedaba. Ya nos quitaron la tierra, el agua, ahora nos quieren quitar los cultivos y las hierbas medicinales… El Estado roba, y luego aplica leyes antiterroristas o militarización cuando las comunidades protestan”.

Entre otras organizaciones la red incluye a la Corporación Aymara Jach-a Marka Aru, a la comunidad huilliche Pepiukelen, y a representantes del pueblo RapaNui, del Consejo Nacional Aymara, la Alianza Territorial Mapuche, a Lakutun (Región Metropolitana), a Trawun Mapuche-huilliche de Pargua y a comunidades de Tirúa sur.

Los indígenas también recordaron que “el Upov 91 ha sido resistido por indígenas de todo el mundo, pues ellos también han advertido que es una nueva forma de robo legal de plantas que hemos intervenido, cruzado y modificado a través de técnicas ancestrales y protegido en caso de peligro, sequía o monocultivo. La papa chilota continúa viva gracias a nosotros, no gracias a las transnacionales”.

VIOLACIÓN DE UN DERECHO HUMANO

sábado, 9 de abril de 2011

Cientificos Rusos Demuestran Daños En Animales Con Transgenicos

Moscú, 19 de abril, RIA Novosti. El consumo de alimentos transgénicos implica riesgos importantes para la salud y la capacidad reproductiva de animales de laboratorio, revela un estudio independiente de científicos rusos presentado hoy en Moscú.

El estudio, cuyos responsables son la Asociación Nacional para la Seguridad Genética (ANSG) y el Instituto Severtsov de Problemas Ecológicos y Evolutivos adjunto a la Academia de Ciencias de Rusia, fue realizado entre 2008 y 2010 en una población de laboratorio del hámster ruso de Campbell.

Según el subdirector del Instituto Severtsov, doctor en biología Alexéi Súrov, se detectaron retrasos en el desarrollo y el crecimiento, el desequilibrio entre los sexos en camadas con la predominancia de hembras, la disminución de crías en camadas y la esterilidad en segunda generación, así como una importante merma de la capacidad reproductiva en los machos.

Por su parte, el presidente de la ANSG, Alexandr Baránov, destacó la esterilidad de la segunda generación como la principal y la más grave consecuencia del consumo de transgénicos.

“El resultado más importante de nuestro estudio es la paralización de la capacidad reproductiva. La naturaleza suspendió la procreación en animales alimentados con transgénicos”, indicó Baránov.

Según ecólogos, en el mundo se realizan muy pocos estudios sobre el consumo de transgénicos y sus consecuencias para la salud de animales. Los últimos estudios independientes de este tipo conocidos se llevaron a cabo en el Instituto de la Actividad Nerviosa Superior y Neurofisiología (Rusia, 2005) y la Universidad de Caen (Francia, 2006).

http://sp.rian.ru/on.../125976393.html

jueves, 7 de abril de 2011

¿VGMs? ¡S.O.S! (trangenicos la ley que no tiene caracter de urgencia)








Si usted cree que sabe lo que come, pero no sabe lo que significa el título de esta columna, lamento comunicarle que en realidad no sabe lo que come. Los VGMs (vegetales genéticamente modificados, o transgénicos) ya llevan años en los menús diarios de las familias chilenas; anónimos, desconocidos y sin etiqueta. Presentes en aceites, galletas, sopas y productos lácteos –entre otros muchos– los transgénicos que hoy se consumen en Chile llegan como ingredientes de alimentos importados de países como Estados Unidos, Argentina y Brasil, que son los monstruos mundiales (o campeones, si se quiere un tono más jovial) de este tipo de cultivos. Todo esto podría cambiar, sin embargo, de aprobarse una indicación sustitutiva al proyecto de ley sobre VGMs (que duerme en el Congreso desde 2006), y que fue presentada por el gobierno a mediados de marzo. ¿Qué dice esta modificación y cómo podría afectarnos?

En breve, hasta ahora la ley chilena sólo autoriza los cultivos transgénicos para semillas de exportación (principalmente soya, maíz y raps), los que ocupan unas 25 mil hectáreas entre las regiones I y X y palidecen en comparación a los 66 millones de hectáreas sembradas en Estados Unidos, a los 22 millones de Argentina y a los 14 millones de Brasil. De aprobarse la indicación sustitutiva al nuevo proyecto de ley, sin embargo, el uso de éstos se facilitará tanto para uso “controlado” (de investigación o producción de semillas), como para uso “liberado” (con fines comerciales); es decir, podrán comenzar a producirse también para el consumo interno. A los primeros se los aprobaría de manera automática, mientras que para los segundos sólo se solicitaría una evaluación de riesgo inicial presentada por los mismos interesados, y fácilmente apelable en caso de ser rechazada. ¡Bendita fe en la auto-regulación empresarial! Mientras, de manera nada democrática, el Ministerio de Agricultura se reserva el derecho a declarar ciertas áreas como “centros de origen y de diversidad”, para resguardar ciertas plantas nativas de la contaminación por VGM. Por ejemplo, algunos tipos de papa, tomate y frutilla. (Propongo desde ya que Chiloé íntegro encabece esta lista). Por último, de manera nada transparente, el etiquetado de productos que quieran declararse libres de transgénicos es optativo, pero el de los que sí lo son no es obligatorio. O sea, la presencia de VGMs en nuestra dieta diaria promete continuar siendo un misterio, al invertirse el peso de la prueba: son los productos convencionales los que tienen que certificarse como tales si así lo desean, mientras que los recién llegados pasan anónimos todos los controles.

Frente a esta propuesta, se han alzado las voces de investigadores independientes y de ONGs ambientalistas, que alertan sobre los potenciales efectos nocivos de los VGMs para la salud humana y ambiental, y denuncian los problemas que han generado en otros países: desde contaminación genética de las especies endémicas –como en México, donde se teme que el maíz de laboratorio arrase con las variedades nativas–, hasta la progresiva desaparición de los pequeños agricultores y la conversión de miles de hectáreas en monótonos monocultivos. Al otro extremo, la Sociedad Nacional de Agricultura celebra la medida, en cuanto –argumenta– permitirá a los productores competir mejor con sus pares extranjeros, y hará posible la convivencia de cultivos transgénicos y convencionales.